Las extracciones de sangre en los casos de consumo de alcohol y droga al volante son importantes para las investigaciones judiciales o en los controles rutinarios, si así lo solicitan los usuarios. Por eso, es fundamental que el procedimiento se lleve a cabo de la forma más adecuada y poder garantizar la seguridad jurídica de esas pruebas cuando existen repercusiones médico-legales. Y eso es lo que se ha propuesto la Consejería de Sanidad a través de un protocolo que mejora todo el proceso y corrige una «serie de deficiencias» en las instrucciones vigentes hasta el momento, que fueron elaboradas en 2004.

Este nuevo procedimiento, que se ha puesto en marcha con la DGT y con el asesoramiento de Fuerzas de Seguridad y Fiscalía, funcionará en principio en los tres hospitales de la provincia de Valladolid -Clínico, Río Hortega y Medina del Campo- y la intención es extenderlo a toda la región a lo largo de este año, según explicó ayer el titular de Sanidad, Antonio Sáez.

Se trata de «revisar» los procedimientos ante una situación de presunto consumo de alcohol y drogas con repercusiones legales vinculada a accidentes de tráfico o controles ordinarios, situaciones en las que se requiere la colaboración de personal del Sacyl para la extracción de sangre, explicó.

«Exhaustivo»

Y es que «se habían identificado algunas deficiencias en el procedimiento». Así que en este nuevo protocolo se establecen todos y cada uno de los pasos a seguir, dijo. Establece, por tanto, cómo se inicia el proceso -por un particular que lo solicita, por las Fuerzas de Seguridad o los jueces-, cuáles son los tiempos de extracción, cómo mantener la garantía de custodia, la documentación que hay que remitir junto a las muestras y otras cuestiones. Hasta ahora los principales problemas a los que se enfrentaba el procedimiento eran el inicio tardío en los análisis, que la custodia no siempre estaba garantizada o no se extraían las muestras más idóneas.

«Es muy exhaustivo» y pretende garantizar la calidad del procedimiento. «En ocasiones hay deficiencias y, tanto a instancias judiciales como de los propios interesados, no se ha podido garantizar ese proceso, y es ahí donde hay que mejorar», detalló Sáez.Así, a partir de ahora, cuando el análisis lo solicita la persona a la que se le ha hecho un control por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el médico rellena un formulario y la enfermera extrae la muestra; también lo firma la enfermera y el policía o guardia civil que le ha acompañado, así como el particular. Esa muestra la llevan los agentes y la remiten al laboratorio concertado, que analiza la muestra con la técnica de referencia.

En caso de realizarse una prueba por un accidente de tráfico, se solicita la extracción y se guarda en una nevera con custodia hasta que llegue la orden judicial con la autorización para el análisis; posteriormente, se envía a un laboratorio homologado para hacer las técnicas de referencia.

Problema de seguridad

Por su parte, el subdirector adjunto de Investigación e Intervención de la DGT, Juan Carlos González, puso como «ejemplo» este nuevo protocolo y se comprometió a llevarlo al resto de las autonomías para intentar que se implante en todas ellas porque es un «buen modelo».

«Es un protocolo que ejemplifica la colaboración efectiva entre la administración sanitaria, judicial y de tráfico para aportar un grano de arena en el control de un problema de salud y seguridad», defendió el responsable de Tráfico. Representantes de diferentes sectores acudieron ayer a la Consejería para conocer el nuevo protocolo de actuación.

FUENTE: ABC